Los ojos del mundo económico apuntan a Italia

Como si se tratara de un paciente terminal, pareciera que el mundo económico ha decidido apartar un momento sus ojos de Grecia y comenzar a mirar a Italia, país que, según los expertos, estaría muy cerca de la cesación de pagos de su deuda y entraría en bancarrota, tal y como parece que lo hará Grecia.

Grecia sigue siendo el paciente en coma, aquel del que todos andan pendiente pero del que no esperan una sincera recuperación, pero la gran preocupación ahora pasa por Italia, país que de entrar en bancarrota no habría manera de rescatarlo como sucedió con Grecia, lo que arrastraría a otros países como España y Portugal, sumiendo a la Unión Europea en una profunda crisis económica.

Italia actualmente está sumida en una profunda crisis económica consecuencia de su bajo crecimiento económico y la gran deuda que tiene que constituye el 120% del PIB. Sin embargo, el presidente Berlusconi ha comenzado a hacer unas reformas que buscan aumentar el recaudo del gobierno y disminuir el gasto público, de modo que Italia pueda seguir cumpliendo a sus acreedores.  

Los bonos italianos a diez años han alcanzado un máximo histórico en sus intereses llegando al 6.4% ya que quienes los compran exigen más porcentaje de intereses debido al riesgo que representa comprarle a un país con esta situación económica en la que está Italia.

Berlusconi ha recurrido incluso al gigante de Asia, China, para evitar la bancarrota, invitando a este país a que invierta en su país e inyecte capital a su economía, de igual manera China le ha comprado bonos al gobierno italiano. El Banco Central Europeo también ha ayudado a sostener a Italia comprándole a Italia paquetes de 10.000 millones de euros semanales, con la esperanza de que los ajustes fiscales y las reformas instauradas por Berlusconi logren sacar a Italia del mal momento.

Aunque la situación de Italia es preocupante, no es peor o similar a la de Grecia, incluso está mucho mejor que otros países como Estados Unidos. Las cifras hablan de un déficit del sector público de un 4% del PIB (Estados Unidos posee un 11%), un desempleo del 8% (menor al de Grecia, España y Estados Unidos) y la banca italiana se encuentra mucho mejor parada que la banca francesa incluso, una de las potencias económicas de la eurozona, pero que recientemente sufrió la baja de calificación de sus principales bancos por parte de Moody’s.

La situación podría ser peor que la crisis del 2009 cuando sucedió la caída de Lehman Brothers ya que acá hablamos de un devastador efecto dominó que podría incluso determinar el final de la Unión Europea si nos vamos a los extremos de la situación, sin embargo, esta situación lo que ha tenido a favor es que no fue tan impredecible como lo fue la del 2009, lo que le ha dado tiempo a muchas economías de reaccionar a la crisis de estos países.

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