Es común entre los colombianos hacerse a una tarjeta de crédito para salir de apuros o incluso para financiar la adquisición de bienes, principalmente electrodomésticos. Así como pueden ser unas grandes aliadas y sacarle de apuros, la tarjeta de crédito se puede convertir en un arma de doble filo y convertirse en su peor enemigo si no la sabe manejar adecuadamente y de manera responsable.
El primer consejo y es la base para que todo no salga mal con las tarjetas de crédito: pague sus cuotas oportunamente. Dejar de pagarlas implica tener que pagar intereses por mora e implicaría ser reportado en una central de riesgo. Si no lo sabía, si usted posee una tarjeta de crédito y hace un uso debido, ese uso cuenta como historial crediticio y le permitirá usarlo cuando necesite realizar un préstamo bancario.
Use su tarjeta de crédito sólo en emergencias y evite comprar compulsivamente con ella con la falsa idea de que la compra le saldrá más barata si la divide en más cuotas. Entre más cuotas divida su compra, más cara le saldrá su compra, por lo que trate de hacer compras con su tarjeta cuyas cuotas pueda pagar cuando reciba su sueldo, ojalá a una sola cuota cada compra. Sigue leyendo