¿Qué pasa con el dinero en el banco de una persona que fallece?

La muerte es algo que puede llegar en cualquier momento tanto a usted como a un familiar o a un conocido. Ha sucedido en muchas ocasiones que la persona que falleció seguramente tenía algunos ahorros, CDT u otros productos financieros en bancos, cooperativas y de más y la familia nunca se entere porque tampoco se los dejó saber.

Es por eso que una de las cosas que se recomienda es llevar unas anotaciones de esto y dejárselo saber a su pareja o a alguien de mucha confianza para usted y, en lo posible, dejar claro cuál es el destino que debería tener ese dinero en caso de que usted muriera de modo de evitar conflictos tras su muerte entre sus familiares que suele ser lo más común.

El dinero de una persona fallecida puede ser reclamado en caso de que este tenga dinero en depósitos electrónicos, cuentas de ahorro o corriente, certificado de ahorro a término (CDAT), certificados de depósito a término (CDT) o cheques de gerencia. Sin embargo, existen ciertas condiciones para que un banco entregue a otros el dinero de una persona que ha fallecido las cuales son las siguientes: Sigue leyendo

¿Las deudas son heredables?

No existe realmente claridad en el ciudadano del común sobre lo que sucede con las deudas de una persona cuando esta se muere. Las teorías que manejan las ciudadanos del común es que cuando una persona muere, las deudas automáticamente quedan olvidadas o perdonadas y esto puede que no sea del todo cierto.

Es importante que usted sepa que las deudas de, por ejemplo, sus padres para adquirir el patrimonio que han de heredarle como por ejemplo una casa, un negocio o un terreno, se convierten inmediatamente en obligación de las personas que hereden dicho patrimonio, esto siempre y cuando los hijos o familiares decidan aceptar la herencia.

deuda

Seguro de vida

La mejor manera de evitar que esto suceda, y se ha convertido en la más utilizada principalmente por los bancos cuando le realizan préstamos a las personas, es acceder a un seguro de vida que cubra la deuda. De esta manera, si la persona titular de la obligación muere, es la póliza la que se encarga de responder por el restante de la deuda y no las persona que hereden el patrimonio adquirido por la persona que ha muerto.  Sigue leyendo